miércoles, agosto 16, 2006

EL MOVIMIENTO "SLOW DOWN" DE CARL HONORÉ, EL "SLOW EUROPE" Y LA "SLOW FOOD"...

Carl Honoré es un periodista canadiense, de 40 años, casado, con cuatro hijos, que actualmente es el líder de Slow, un movimiento mundial informal que busca terminar con la vida acelerada de las ciudades y erradicar la cultura "Fast".
En su libro, "Elogio a la lentitud" - "In praise of slowness" - de más de 200 páginas, le declara la guerra al cronómetro y pretende recuperar los ritmos naturales en la familia, el trabajo, la comida, la educación y el sexo. En todo.
Honoré sostiene que la cultura contemporánea impulsa a ser el primero, el más rápido, resolutivo, ejecutivo y agresivo, de modo que para contrarrestar esto hay que desacelerar y comenzar por apagar el televisor.
Recomienda tomar lápiz, papel, hacer una lista de las actividades diarias y tachar todo aquello que consideremos prescindible.
Asegura que “no hay que tenerle miedo a la inactividad”. “Esta primera parada en nuestro alocado ritmo nos permitirá ver la vida de otra manera”.

Leí este interesante artículo, que sintetizo, en la revista chilena "Cosas", que se suma a otras publicaciones internacionales que tratan de revertir el estilo de vida actual, que nos somete al cronómetro más que al reloj, que ha convertido la pausa lenta de las horas en una sacrificada vida que resta minutos placenteros.

Como resultado de este pensamiento que se ha dispersado por el mundo occidental, ha surgido un gran movimiento en Europa llamado "Slow Food".
La Slow Food International Association, cuyo símbolo es un caracol, tiene su central en Italia.
Este movimiento predica que las personas deben comer y beber lentamente, dándose tiempo para saborear los alimentos, disfrutando de la preparación en convivencia con la familia, con los amigos, sin prisa y con calidad.
La idea es contraponerse al ánimo del Fast Food y lo que éste representa como estilo de vida.
A su vez, el Slow Food esta sirviendo de base para un movimiento más amplio llamado Slow Europe, resaltado por la revista Business Week en una de sus últimas ediciones europeas.
La base de todo está en el cuestionamiento de la "prisa" y de la locura generada por la globalización, por el deseo de "tener en cantidad" (nivel de vida) en contraposición al de "tener en CALIDAD", "Calidad de Vida" o "Calidad del Ser".
Según la Business Week, los operarios franceses, aunque trabajen menos horas (35 horas por semana) son más productivos que sus colegas estadounidenses o británicos.
Y los alemanes, que en muchas empresas ya implantaron la semana de 28,8 horas de trabajo, vieron su productividad aumentar en un elogiable 20%.
Esa llamada "slow attitude" está llamando la atención hasta de los estadounidenses, discípulos del fast (rápido) y del "do it now!" (¡Hágalo ya, apúrese!), porque esa "actitud sin prisa" no significa hacer menos ni tener menor productividad.
Significa sí, trabajar y hacer las cosas con "más calidad" y "más productividad", con mayor perfección, con atención a los detalles y con menos estrés.
Significa retomar los valores de la familia, de los amigos, del tiempo libre, del placer del buen ocio o el ocio constructivo, y de la vida, en las pequeñas comunidades.
Del "aquí" presente y concreto, en contraposición contra lo "mundial o global" indefinido y anónimo.
Significa retomar los valores esenciales del ser humano, de los pequeños placeres de lo cotidiano, de la simplicidad de vivir y convivir, y hasta de la religión y de la fe.
Significa un ambiente de trabajo menos coercitivo, más alegre, más leve y por lo tanto, más productivo, donde los seres humanos realizan, con placer, lo que mejor saben hacer o dedicación de aprender lo que no saben.
Es saludable pensar detenidamente en todo esto.
Hacer posible que los antiguos refranes: "Paso a paso se va lejos", "Quien apurado vive, apurado muere" y "La prisa es enemiga de la perfección", "Vísteme despacio que voy de prisa" merezcan nuevamente nuestra atención en estos tiempos de locura desenfrenada, en los que no sabemos para dónde vamos.
¿Acaso no será útil que las empresas de nuestra comunidad, ciudad, estado o país, empiecen ya a pensar en desarrollar programas serios de "calidad sin prisa" hasta para aumentar la productividad y calidad de los productos y servicios sin necesariamente perder "Calidad del Ser"?
En la película "Perfume de Mujer" hay una escena inolvidable en la que el ciego (interpretado por Al Pacino) invita a una muchacha a bailar y ella responde: "No puedo, pues mi novio va a llegar en pocos minutos", a lo que el ciego replica:
"Pero es que en un momento, se vive una vida", y la saca a bailar un tango.
El mejor momento de la película es esta escena de sólo dos o tres minutos.
Muchos viven corriendo detrás del tiempo, pero sólo lo alcanzan cuando mueren, ya sea de un infarto o un accidente en la autopista por correr para llegar a tiempo, o para otros que están tan ansiosos por vivir el futuro que se olvidan de vivir el presente, que es el único tiempo que realmente existe.
Todos en el mundo tiene tiempo por igual, pues nadie tiene ni más ni menos de 24 horas por día. La diferencia está en el empleo que cada uno hace de su tiempo.
Necesitamos saber aprovechar cada momento, porque, como dijo John Lennon,
"La vida es aquello que sucede mientras planeamos el futuro".
Falta tiempo cuando falta el espíritu de vivir, es un asunto de prioridades, porque no hay un compromiso consigo mismo.
Tres factores nos aniquilan:
cuando evitamos el riesgo,
eludimos la responsabilidad y
nos oponemos a los cambios.
Como no tomamos tiempo para nosotros, no podemos dirigir nuestras propias vidas, ni menos la de nuestra familia o nuestros hijos, entonces nos empeñamos en dirigir una ciudad, un estado o una nación.

¡VIVIR DESPACIO NO IMPLICA QUE TE DETENGAS!

Y, a mayor abundamiento, el decálogo que Honoré propone, es:

• "No dejes que tu agenda te gobierne. Muchas cosas que te planteas ahora son postergables. Prueba y verás.
• Cuando estés con tu pareja y tus hijos, o con tus amigos, apaga el celular y desconecta el teléfono.
• Tómate tiempo para comer y beber. Comer apurado genera males digestivos y si la comida es buena y está bien sazonada, no la apreciarás como se debe. Este es uno de los placeres de la vida, no lo arruines.
• Pasa tiempo a solas contigo mismo, en silencio. Escucha tu voz interior. Medita sobre la vida en general. No tengas miedo al silencio. Al principio te será difícil, luego notarás los beneficios.
• No te aturdas con ruidos o mires televisión como si fueras una medusa petrificada. Escucha música con calma y verás que es bellísima. No te quedes frente al televisor porque sí.
• Escribe un ranking de prioridades. Si lo primero que escribiste es trabajo, algo anda mal, vuelve a redactarlo. El trabajo es importante y debemos hacerlo, pero medita y notarás que no es lo más importante de tu vida.
• No creas eso de que en poco tiempo das amor. Escucha los sueños de la gente que amas, sus miedos, sus alegrías, sus fracasos, sus fantasías y problemas. Es una estupidez pensar que se puede amar una hora por día y basta con eso.
• No creas que tus hijos pueden seguir tu ritmo. Eres tú quien debe debe desacelerar e ir al ritmo de ellos.• Recuerda que la conversación y la compañía silenciosa son los medios de comunicación más antiguos que existen.
• El virus de la prisa es una epidemia mundial. Si lo has contraído, trata de curarte".

1 comentario:

teresa dijo...

acabo de recibir informacion sobre este movimiento y me alegro siempre he pensado asi ,me da alegria k se pueda empezar a hacer cambios sociales porque segun va todo vamos muy mal.Gracias