miércoles, noviembre 23, 2005

La familia materna

Poco sabemos de la familia de mamá, huérfana de madre a los tres años. A raíz de ello, reflexiono que, sin duda, las raíces se aprenden a través de la matriz. En mi caso, todo lo que sé de los Zlatar, se debe a mi lúcida abuela.
Mi abuelo paterno, don Gilberto López Jiménez, era de Copiapó.
Su madre fue Erotidad Jiménez Puentes-Donaire, procedente de Caldera.
Su papá, Antonio López.
El abuelo Gilberto era profesor en la ex-UTE. Además, masón. En el segundo piso de su casa tenía una biblioteca fascinante, pero me censuraba los libros (nunca dejó que los devorara todos). Sus ademanes eran elegantes y caballerosos.
Viudo dos veces, mi abuela Olga Lachitt Uribe
fue la primera de sus tres cónyuges. Con ella tuvo tres hijas, pero viven dos (tía Olga Rosa y mi madre). La segunda hermana (Genoveva), falleció cuando era bebé.
Él siempre aseguró que me parezco mucho a mi abuela, su primera mujer, de quien heredé sus ojos. Tal vez por eso siempre percibí que tenía un sitio especial en su corazón. Conmigo siempre tuvo buenos gestos, a pesar que era distante y a veces notaba en él rasgos de egoísmo, ésos que nunca vi en el clan de los Zlatar.
De mi abuela sólo hay fotos color sepia y un gran retrato pintado a mano. Era bonita. Los recuerdos escasos que guarda mi mamá, para quien su muerte debió constituir un trauma irrecuperable, se remiten a la sensación de su presencia en la casa donde ella creció hasta los diez años. Me cuenta que en una de sus habitaciones, una vez sintió el aroma de un perfume que la llenó de paz, pero la inquietó al ignorar su origen... quizá algo quedó de su presencia espiritual, teniendo en cuenta que falleció a los 23 años, dejando dos hijas, de tres años y de seis meses.

Los Zlatar son la antítesis de los López. Tal vez por eso el matrimonio de mis padres funcionó tan bien siempre. Mi papá era el líder y mi mamá se dejó guiar. Por eso su partida fue para todos nosotros, por largos períodos, como navegar en una noche sin estrellas.

5 comentarios:

eduardo waghorn dijo...

Estudié en la U de Valparaiso hasta 4to año. Congelé, de lo cual realmente me arrepiento, pues tuve buenas notas, en especial me gustaba derecho penal.
Me lo viajé todo, no ha sido tiempo perdido. Y dicen que nunca es tarde...
Muy bueno tu post, saludos.
Nos leemos.

Olie dijo...

En efecto, nunca es tarde, Eduardo.
Y yo también hubiera deseado viajar harto.
Saludos.

Anónimo dijo...

hola yo soy hijo del primo de tu madre georgina lopez lachitt, ella fue profesora de mis dos hijos en la escuela d75 de antofagasta

saludos

mail llachitt@hotmail.com

karla dijo...

hola soy karla lachitt es muy linda tu historia pero kisiera saber si elñ ke hizo el comentario anterior es mi viejo Jorge Lachitt Romero??... ya ke no lo he visto hace ene y no he sabido de el. me intereza mucho esta historia de las familias y cada dia me dan ganas de saber mas.

karla dijo...

Olie: te dejare mi correo para ke hablemos :)
eterna_88@hotmail.com