lunes, abril 17, 2006

VIENES...

Me avisaste que vienes.

Vienes...

Vienes y la sola idea me paralogiza.
La sola expectativa de verte me derrumba.
La secreta y sola esperanza, renace.

Oh, Dios, yo no quiero que renazca, ¿o acaso lo deseo?.
No quiero que me destroce, ni que me paralice...

¿Qué harás conmigo?
¿Qué haré con este destino ya trazado
que se empeña en mantenerme junto a ti?

Creo que todo ha quedado en manos de Dios.
Y que ya no me rebelaré en contra de sus designios:
lo que es, es...

Y que sea lo mejor...

17 comentarios:

Coti dijo...

Por algo pasan las cosas..
exito en ese reencuentro

un abrazo
coti

Aristóteles dijo...

¡Que verdaderamente pase lo mejor!

Y ¿bueno? Yo ya estoy de regreso.

Besos.

cansadorintrabajable dijo...

salud.

Mauricio Rebolledo dijo...

Cuando el rio suena...piedras trae.
Mas vale pajaro en mano, que 100 volando
No por mucho madrugar, amanece mas temprano y que sea lo que Dios quiera.
Si no te leemos en varios dias podemos tener interpretaciones libres de lo que esta pasando...

indianguman dijo...

Glup. Pues que sea lo que sea y sea lo mejor. suerte!

Olie dijo...

Para Coti, Aristóteles, Cansadorintrabajable e Indianguman:
Gracias. Necesitaré una dosis de cordura y una más grande, de suerte.

Para Mauricio: sólo sé que llega el viernes al acto solemne (del aeropuerto a la univ.), de modo que cualquier ausencia será sólo por exceso de trabajo, je je. No obstante, gracias por los buenos deseos.

............................

A todos:

Un gran abrazo,

18 abril/06

Anónimo dijo...

Olie, no nos conocemos, eso no importa, pero nos une un ser especial que pasó por este mundo. Mateo Gallardo Silva. Hoy descubrí tu blog y tu poesía. Acá va algo que escribi hace un tiempo por mi amigo. Un fraternal abrazo, Catón


Has dejado todo.

Ha quedado el espacio de tu materia y el de tu tiempo.

Acá han quedado tus sueños, tus anhelos, tus alegrías y la maldita tristeza que a veces te invadía.

El timbre de voz , el metal de tu grito, tu mano serena y firme con que saludabas.

Acá han quedado las huellas por donde anduviste, las mil marchas, las mil calles, sus laberintos y todas las rojas banderas y sobre todo esa que tanto amabas.

Acá también ha quedado el chasquido de tus pasos buscando la huída con tu grito de libertad.

Acá ha quedado tu constancia, su sed por devorar libros y llenar tus oídos de todas las músicas. Acá ha quedado Sigfrido.

Acá continua tu presencia, con los héroes de tu panteón, con los hermanos sesgados de la luz,pues aún terminada tu pequeña vida, continua tu universal existencia.

Olie dijo...

Hola, Catón:
Conocí a Mateo en la Universidad. De hecho, me cuesta llamarlo "Mateo". Para mí, siempre será Carlos, su primer nombre. Antes que modificara su partida de nacimiento.
Su deceso nos conmovió a todos, a todo ese curso de la Escuela de Derecho, porque él era uno de esos pocos seres auténticos que uno encuentra en la vida y quizás por eso mismo se fue tan joven. Siempre lo recuerdo con su morral lleno de libros y sus opiniones valientes, cuando yo sentía que estaba amordazada.
Si bien, estrictamente, no comparto la ideología que él profesaba, siempre le tuve respeto. Él lo sabía.
Lamentablemente, dejé de verlo cuando egresamos. Terminada mi práctica, en 1986, debí retornar a Antofagasta para dar a luz a mi hija Javiera. Sólo supe de él a través de terceros. Nunca más fue posible contactarlo.
No obstante, ya ves la huella que dejó...
Saludos y gracias por visitarme.

Catón dijo...

Olie:
Las herencias no son solo bienes, este vínculo virtual es una herencia, el por hacer es una herencia.

Me pasa que a veces pienso "Que haría mi hermano del alma frente a determinada situación", eso también es una herencia.
Gracias por responder, Catón

Olie dijo...

Estoy de acuerdo y agrego lo siguiente:
"-¿Qué es más grande que el Bien?
- El Amor"

Heredamos o guardamos las huellas de aquellos que quisimos, de cualquier forma: como amigos, como pareja, como padres, como hijos, etc.

Y estoy cierta que es mejor heredar principios que bienes corporales.

Saludos

Olie dijo...

Estoy de acuerdo y agrego lo siguiente:
"-¿Qué es más grande que el Bien?
- El Amor"

Heredamos o guardamos las huellas de aquellos que quisimos, de cualquier forma: como amigos, como pareja, como padres, como hijos, etc.

Y estoy cierta que es mejor heredar principios que bienes corporales.

Saludos

Luunna dijo...

Olie mi ausencia quiero saber que paso, como fue ese encuentro, dejaste de lado tus dudas tus miedos y dejaste al destino y tu corazon que decidiera???
Estoy en ascuas, quiero saber que paso, me encantan las historias del corazon y mas cuando son de personas que estimo como vos.
Un abrazo grandote de osa
Luunna

Olie dijo...

Luunita:
Aún no se produce el reencuentro. Escribió para avisar que viene en un "viaje relámpago". Antes de ese mensaje, había enviado dos más.
El viaje en cuestión obedece a que inaugurará un magíster el viernes y el sábado dictará la primera clase. No sé si va a pasar a mi casa, sólo que quiere hacerlo. Tampoco sé a qué hora lo hará, ni cuándo.
Pero estoy tranquila hoy, pues, si bien el jueves pasado, cuando supe que venía, me sentí columpiada por los vaivenes de la emoción, hoy ya tengo los dos pies en la tierra firme.
Seré una espectadora de mi propia vida, veré que dice. Oiré qué ofrece. Y decidiré.
Un abrazo para ti y gracias por tu preocupación:

19 abril/06

fgiucich dijo...

Todo se idealiza hasta el momento del encuentro. Uno se puede dar toda la "máquina" del mundo imaginando que es lo que va a pasar y cuando las cosas pasan realmente no siempre son como uno piensa. Espero el desenlace. Abrazos.

Olie dijo...

Sabes, Fernando, para mí ha sido bueno contar con la terapia del blog en estos momentos: el hecho de escribir acerca de la sorpresa, primero, y de madurar sus efectos, después, ha logrado tranquilizarme. Igual, el hecho que hayamos tenido un impasse hace un mes.
Por eso ya no estoy imaginando lo que va a pasar. Sólo espero. Además, la realidad supera con creces cualquier creación del intelecto.
Gracias por el comentario. Abrazos,

19 abril/06

angel dijo...

Se puede pecibir un temblor, un brillo secreto, esperanzado...

Olie dijo...

Lo hubo, Ángel. Pero no pudo venir a mi casa...