martes, marzo 07, 2006

Frente a frente
tras una ausencia
brevemente larga
volvieron a encontrarse.
Él la abrazó
y buscó sus labios.
Ella dejó que sus manos
la apresaran cerca de su cuerpo.
La emoción no se podía contener,
pero sí, controlar.
Ella se retiró con elegancia.
Él la dejó ir con comprensión.
Mas, no obstante saber
que aún no debe poseerla,
debe marcharse de nuevo,
ignorando cuándo
podrá abrazarla y besarla,
ni si existe el riesgo
de perderla otra vez
en la noche de los tiempos
como sucedió en la época
de las catedrales
y los palacios...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantó eso de la "ausencia brevemente larga"

Muy bien dicho

Representaste una sensacion que siempre tengo y no supe describir, te pasaste. Dedicate a la poesia mejor, pero de lleno.

anabelle dijo...

Olie (te llamas Olivia?) me gusta esta descripcion, es suavecita pero igual tiene pasion. Me tinca que este amor lo viviras a concho despues, cuando te resulte, porque la historia es tuya cierto?
Anabelle

Olie dijo...

Hola Anabelle...
No te había encontrado hasta ahora. No, no me llamo Olivia. El apodo fue inventado por mi abuelo materno. Mi nombre es Olga.
Yo también lo espero. A concho. Las medias tintas no me gustan.
Gracias por tu comentario:
Olie
20-03-2006

Olie dijo...

Usuario anónimo:
Te agradezco el comentario. Me instas. También me alegra saber que he representado un sentimiento indescriptible.
Saludos,
Olie
20-03-2006
P.D.: recién te descubrí hoy