lunes, diciembre 26, 2005

Buen balance.-

Durante la noche de esta recién pasada Navidad, muchos jóvenes antofagastinos se volcaron a las calles en busca de pordioseros, indigentes, desposeídos, etc., la llamada "gente de la calle", para ofrecerles un tazón de chocolate caliente, algunos dulces, pero, más que nada, COMPAÑÍA.

Muchos regresaron a sus hogares, en altas horas de la madrugada, un poco desilusionados. Se quejaron de que, antes de llegar, ya había pasado otro grupo caritativo y los necesitados se encontraban alimentados, con una cuota de dulces y... contentos.

Tal vez, en esa falta de reflexión que es propia de la adolescencia - en algunos casos, claro - la salida nocturna fue UN FRACASO.

Yo no lo veo así. Y creo que el Señor, desde lo alto, debe haber estado sonriendo con benevolente satisfacción ante este despliegue solidario de jóvenes y adultos, que se acercaron a los rincones más olvidados de la comuna de Antofagasta con su palabra de aliento y un exquisito tazón de chocolate navideño.

Pienso que nunca antes en esta ciudad, que sufre de una aparente deshumanización, se había visto tanta luz iluminando graderías, esquinas sin alumbrado público, costados de vías férreas y de animitas viales, como este 25 de diciembre.

Fue un éxito. Se logró que parte de los 7.000 chilenos que viven en situación de calle, no sólo sintieran, sino que vivieran la experiencia de ser tratados como personas en la noche más especial de todas: la Nochebuena.

Ahora sí que puede afirmarse, sin duda alguna:
¡¡ FELIZ NAVIDAD!!

9 comentarios:

Anónimo dijo...

bonito el balance

Luunna dijo...

Me pare loable la iniciativa, ojala se pudiera hacer en todas las regiones eso es un acto de amor autentico, darle al que menos tiene,al desposeido..de verdad felicito a la comunidad Antofagastina por esta accion..
Un abrazo desde Santiago
Luunna

Olie dijo...

Para ambos:

Quise dejar constancia de la experiencia, que conocí a través de la Comunidad de Vida Cristiana (CVX), movimiento católico, porque a pesar de todo el consumismo atribuido a la Navidad, que según algunos desprestigia la fiesta, existe una mayoría silenciosa que valora uno de los dos días más importantes de la cristiandad: el Nacimiento de Jesús (el otro, es Su Resurrección).
Además, es valorable la honestidad de las personas en situación de calle, que fueron sinceros al señalar a los grupos que llegaban atrasados hasta su sitio, que se encontraban bien y que ya habían sido atendidos, con la simpleza, sabiduría y sencillez que caracteriza a muchos de ellos.
Saludos:
Olie

Aníbal dijo...

ojala que la preocupacion siga y no sea solo por la Navidad
igual, bueno el ejemplo
peor es no hacer nada

Olie dijo...

Sí, Aníbal:
Pienso que es mejor a no hacer nada, a quedarse en el bendito hogar, disfrutando individualmente su pequeña cuota de egoísmo.
Saludos:
Olie

fgiucich dijo...

Es muy importante lo que cuentas, porque la solidaridad (me suena mejor que la caridad) debe ser un acto permanente, casi de comunión diaria. Abrazos.

Olie dijo...

Hola Fernando:
En efecto, ojalá todos los días las personas en situación de calle se sintieran como en esta pasada Navidad.
Saludos:
Olie

Esther Croudo Bitrán dijo...

Olie:

Que hermoso ejemplo y aunque sean unos pocos los dispuestos a dar...el mundo ya cuenta con lu cuota de bondad necesaria para seguir un año más.

Olie dijo...

¿Verdad que sí, Esther?
Por eso, hay que seguir propagando las buenas noticias, pues dan aliento y esperanza.
Saludos:

Olie