domingo, enero 08, 2006

HUELLAS

Nos pasamos la vida esperando dejar huellas de nuestra
historia.
Tal vez por eso nos alegra tanto tener hijos:
serán la prueba indubitada de que estuvimos acá.
Oh, la soberbia. Oh, la vanidad.
Y sin embargo, cualquier cosa que hagamos,
es una marca indeleble en el tiempo de Dios.
Todo lo que creamos, queda suspendido en el espacio:
ideas, palabras, poemas, obras,
maldiciones y bendiciones...
Incluso queda, impregnado en la muralla,
la marca de nuestra espera,
de nuestro hastío,
de nuestro atrasado ir y venir
aguardando la llegada del Metro.

8 comentarios:

juanca dijo...

amiga: el metro del siglo 21 es más rápido que el que tu usabas cuando estudiaste en la U
Por lo tanto, son las huellas de cuando uno espera a alguien en el anden, o no?

Lety dijo...

Y sin embargo, el en su infinita Misericordia, algunas veces limpia el alma para volver a dejarla alba como la nieve y así nos da la oportunidad de comenzar de liberados de la pesada carga de los errores.
Te abrazo con afecto entrañable

Olie dijo...

Mi querida Lety:

Difiero de tu apreciación y te explico, enseguida, por qué.

Creo que las huellas de la vida no se borran jamás. Lo que Dios hace al limpiar nuestra alma es eliminar manchas, máculas, errores, cargas, defectos, malos deseos.

Pero jamás va a borrar la huella de un gran amor, la huella del primer beso, la huella que quedó en la sábana con el derrumbe del muro virginal. La huella de una mala palabra, que pudo marcar un antes y un después, y precipitó una decisión que no nos atrevíamos a tomar. La huella vacante que deja el amigo que se marcha. La huella del amor que se pierde.

Gracias por visitarme hoy en tantas habitaciones de mi casa. Empecé por tu primer post.

Un abrazo:

Olie

Misionero dijo...

Muy profundo tu texto... muy real, muy lleno de sabiduría. Que bueno sería que hubiera mucha gente con esta clase pensamientos, seguramente tendrían otra clase de corazón. Pero llega el metro que les lleva al oriente eterno y les sorprende sin haber hecho nada que valiera la pena para ser inscrito en el libro de la vida. Olie te recomiendo bendecir con amor cada vez que te sea posible el mundo que te rodea.
Para vos un abrazo de cariño iluminado y muchas bendiciones que te han sido reservadas

Misionero dijo...

Querida olie, disculpa que me entrometa, leí el comentario hecho por mi querida amiga lety y tu respuesta y si me lo permites quisiera opinar algo. La huellas de nuestro quehacer, pensar y sentir en la vida se registran no sólo en nuestra memoria, en nuestro corazón, sino también en los libros de la vida, las cosas buenas (absolutas) en el libro de la vida y las cosas buenas (relativas) o malas en libro de la ley donde van siendo pesadas. Nada de esto se borra, ahí tienes razón. Esto es lo que se conoce como la "ley del Karma" sin embargo, el karma puede anularse ( que no es lo mismo que borrarse), talvez sea a eso a lo que se refiere lety, nada más que, sólo de una manera se puede lograr... con acciones que indemnicen las cosas malas o dañinas que hemos hecho, pero no cualquier acto bueno te vale, de hecho no te vale ninguno, la única forma de que tengan algún merito tus actos para indemnizar es que esas obras o actos sean hechos con amor es decir que sean cosas buenas en absoluto (obras de bondad, hechas con amor para servir a otros, aplicables en todo tiempo, en todo lugar y para todo el mundo) que mencionaba antes. Esa es la clave, Sólo el amor puede anular lo que ya está escrito y purificar el corazón. Te invito a visitar mi blo “Revelaciones en el camino” donde hay un poema titulado “lo peor que me podría pasar” que alude a la purificación por el perdón de los pecados. Muchas gracias por prestarme oído. Saludos de afecto para vos y para lety.

Olie dijo...

Gracias a ti, por enseñar. De hecho, hace algunos años que estoy empeñada en deshacer aquellas relaciones karmáticas, con el bálsamo purificante del perdón.
Ya fui a leerte. Desde allá vengo, amigo.

Aristóteles dijo...

Lo confieso: después de haberme paseado por algunas partes de tu Blog, me gustaría que dejaras huella en el mío. Me gustaría tener el sello: "Grad Zlatar" en mi Blog.

Saludos dactilares.

Olie dijo...

Dejaré una huella en tu blog, entonces...

Espérame un poco y partiré. Éste es tu último comentario, así que luego estaré allí, contigo, para saludarte en tu propia bitácora.

¡Saludos!