martes, enero 24, 2006

DUERME, MI AMADO HIJO.

Duerme, mi niño.
La noche hará callar los grillos y
las estrellas se instalarán
en tu ventana...

Duerme, mi niño,
Dios ha inventado sueños
que hablan de esperanza...

Duerme, mi niño,
confía en mi presencia:
soy tu Luna.
Te blindaré mientras creces
y te guiaré por la Vida.
Para ello, también seré Sol.

Mientras,
esta noche te acuno con ternura insaciable

Pero mañana mi abrazo será fuerte,
si temes.

Es mi promesa:
mi pacto de franca protección.

Duerme amado hijo,
mamá es ahora un atrapasueños emplumado.
(supieras cuánto me cuesta
dirigirme a mi cuarto).

Un beso más,
mi niño,
otro más,
aunque sé que no lo sientes
(duermes).

"Hasta mañana, hijo"
aunque sé que ya no me oyes
(duermes).

Mañana... ¿Habrá un mañana?

Quiera el buen Dios que sí,
pues, de lo contrario,
¿quién se haría cargo
de tus noches,
de tus sueños,
y de toda tu vida?
¿Y de las noches,
los sueños
y los planes
de tu hermana?

Es el constante temor irracional
de una madre sola,
y sólo la certeza de la fe
puede disminuir esa angustia infinita...







... Hasta mañana...

4 comentarios:

El Brujo dijo...

Como se nota el amor que sientes por tus hijos...
La verdad te felicito, das a entender con todo esto, que sos una buena madre y que queres lo mejor para tu hijo y tu hija....
Besos

Olie dijo...

Amigo:

Gracias por tus palabras. Creo en mis hijos y sé que son el motor que me impulsa a muchas acciones y a otras tantas omisiones.

Cariños:

Amy dijo...

Definitivamente, derramas amor a mares por tus hijos. Eso es hermoso. Quiera Dios, ellos te sepan compensar ese amor eternamente.

Serìa lindo que ilustraras tus post.

Olie dijo...

Amy:

Acepto tu sugerencia de ilustrar más a menudo. No siempre encuentro la imagen adecuada, en todo caso.

Gracias por tus palabras:

Olie