miércoles, enero 11, 2006

EL RELOJ

Tic tac, tic tac:
el péndulo se balancea,
es implacable,
se lleva los minutos
y las horas:
tic tac, tic tac.
Las manecillas se reúnen,
se separan
o se acercan,
se distancian de nuevo.
A veces domina una,
otras, lo hace la segunda.
En ocasiones,
un rápido y nervioso secundero
atraviesa la esfera sin ser notado, casi.
Comparo el reloj con la vida:
nos entrelazamos con las personas
en abrazos protectores
a las 12 horas
o quizás a las 6 y media.
Nos distanciamos para ver otros horizontes:
serán las 9 y 15
o las 2 menos cuarto.
Empieza la danza del reloj
me acerco y te alejas:
son las 6.
Y así, cada movimiento posee un ritmo propio,
cadencioso
o nervioso:
tic tac,
tic tac.

4 comentarios:

alonso de cordova dijo...

buena Olie, ahora voy a ver el reloj con otros ojos
Salu2

Olie dijo...

Hola Alonso:

Gracias por el ánimo... Apliquemos el poema: ya son las 6 de la tarde: me separo de ti para partir a casa (je je).

Allá abrazaré a mis hijos, cerca de las 6 y 1/2...

Te espero de nuevo... ¿estará bien como a las 12? Así, nos daremos un gran abrazo virtual:

Olie

Lety dijo...

Y a veces nos entrelazamos sin saberlo.
Besos Olie

Olie dijo...

Así no más es, Lety.
Te mando un abrazo, que vas a recibir a las 6 y 1/2, ¿ya?, la nombraré "La Hora del Afecto".
A ella pertenecerán, también, las 12 en punto, 3 y 15, y las 9 menos 1/4...
Ahora, en Chile, son las 16:00 hrs.

Con cariño y alegría:

Olie