viernes, noviembre 25, 2005

Colores

Albert Einstein señaló que los seres humanos somos "seres-energía". Harold Saxton Burr, a su turno, expresó que un sistema vivo es un sistema ordenado, parte del Universo, que a su vez, es un campo eléctrico.
Por estas razones debemos estar atentos, siempre, a rodearnos de elementos y sentimientos que eleven nuestra frecuencia vibratoria y no permitir que ésta disminuya, lo que acarrea depresiones, enfermedades como el cáncer y otras que son propias de alteraciones del sistema inmunológico, tristeza, agresividad y, en general, de sensaciones que modifican el entorno provocando desgano, cansancio y abatimiento.
Así, partiendo de premisas científicas, es dable concluir que los colores son más importantes en la Naturaleza y en nuestra vida, de lo que uno piensa y se imagina. Y puede medirse la longitud de onda que emana de ellos en unidades angström.
Los que son opacos, negros, grises, oscuros, no poseen vibraciones de buen nivel. Es más, el negro es de muy baja frecuencia y el rojo, estimula la emotividad e impide alcanzar estados de conciencia superiores.
Las personas que visten de negro, preferentemente, están más expuestas a sufrir enfermedades graves y depresión.
Los colores cálidos: rojo, anaranjado, amarillo, inciden en la activación emocional, son energizantes. Sirven para salir de los estados depresivos, de la tristeza. Específicamente, el amarillo es una frecuencia elevadora de la conciencia.
El color azul despierta la pureza, la tranquilidad e invita al misticismo. El verde en su tonalidad más pura, clara, transmite una frecuencia regeneradora, sanadora.
El violeta, activa un proceso de transmutación energética o purificación del ser y de su entorno. El color púrpura eleva la frecuencia vibratoria de la sabiduría superior.
A su vez, el blanco, o resumen de la totalidad de los colores, genera campos de protección y de pureza mental.
Hay que tener en cuenta, entonces, de qué colores nos rodeamos y con cuáles nos vestimos.

4 comentarios:

Jorge Gajardo Rojas dijo...

Olie;interesante lo de los colores.A mi me gusta el azul para la ropa.El blanco no me gusta no lo asocio para nada con la pureza.
En las mujeres si me gusta,vestido blanco contra piel quemada lo encuentro seductor.Yo creo que el color más feo es el amarillo o el café.Sobre gustos todo es aceptado.

Saludos desde Santiago

Olie dijo...

Hola Jorge: En efecto, "sobre gustos y colores nada han dicho los autores".
Yo era fanática del color negro, de los 7 días de la semana, en 5 me vestía con alguna prenda de ese tono o con todas. Desde que supe de sus negativos efectos en la energía, lo he ido descartando, salvo alguna que otra excepción, pero cuando yo estoy bien energizada para usarlo.
Ahora me he dedicado a los verdes manzana y pistacho, los tonos lila y rosa, azules, rojo italiano, etc.
Cuando era una lola me gustaba mucho usar blanco en el verano, pero ahora nunca me bronceo, soy muy blanca así que me cuido de los dañinos efectos que hoy provocan los rayos UV.
También estoy más preocupada, ahora, de los colores de las cosas que compro para la casa.
En fin. Espero que en Santiago todo vaya bien.
Saludos.

Lety dijo...

Por mi parte, hubo una época en mi vida, que por elección intuitiva, tomé el blanco como única prenda y jamás me he sentido más yo, que en ese entonces. Ahora varío los colores, pero siento una nostalgia enorme de esos años. Algún día volveré a vestir igual, con detalles en colores muy vivos, por ejemplo collares de piedras naturales (no joyas) y pañoletas.

Olie dijo...

Lety:
Debieras volver a esa costumbre. Yo he ido abandonando el color negro de a poco, pero me ha costado, pues todo mi guardarropa estaba armado con prendas de ese color y es oneroso renovar todo ello de una vez...
Conozco unos hermosos vestidos mexicanos blancos, con bordados de mil colores: en tu país hacen maravillas con los hilos.
Olie