miércoles, noviembre 23, 2005

Costa nortina.-



El mar va y viene, desenfrenado, apacible, iracundo o alegre, es como la vida, y la vida es como el amor.

Me fascina contemplar los ocasos en el mar, cuando el sol acelera su vertical caída en el agua, en medio de un irrepetible espectáculo de color.

Y luego, cuando desaparece, se levanta una brisa helada, que tiene algo de cruel despedida, de adiós incierto... ¿viviremos para ver el próximo?

3 comentarios:

ocape dijo...

Olie:
Hoy por primera vez, entre a tu página y me quede leiendo tus poemas, viendo tus fotos y comentarios. Puedo ver que aprecias la naturaleza. Sigue adelante escribiendo sobre el amor, eres fantástica.

Olie dijo...

Gracias por la visita y por tus elogios...
Veo que te has deslizado por toda la bitácora... ¡¡!!
La verdad es que no escribo sobre el amor, sino acerca de lo que me inquieta en un determinado momento y creo que las experiencias y la sabiduría de los años hacen el resto...
¡Bienvenido!

12 agosto/2006

Heidi Rosas dijo...

que hermosa foto!!! el norte es maravilloso.
interesante tu blog.
saludos