miércoles, noviembre 30, 2005

Se supo

"Supimos que en este Chile de dos caras,
mientras en Santiago se inauguran metros
en el sur cordillerano no hay caminos.
Y se mueren los pobres en barcazas más pobres
que se hunden agujereadas
por su pobreza social.

Supimos que en este Chile de dos clases
hay niños que van en bus hasta el liceo
El Transantiago es poderoso
Ni siquiera se le cursan infracciones.
En tanto, hay otros, con la carita azul y el pelito de lana,
que atraviesan lagos negros
y navegan sobre planchas de plumavit
para aprender que nunca serán iguales"

Indigna saber que en el Sur ni siquiera hay caminos que permitan a los niños sortear la lejanía y llegar a la escuela. Indigna saber que mientras más igualdades se prometen, más desigualdades se verifican. Indigna saber que es tal el abandono, que ni siquiera su navegar seguro se controla.

Asimismo, indigna comprobar que un lago triste y gris cobró su pasaje: vidas de niños inocentes, que querían salir de su pobreza y aspirar a un mejor porvenir.

Y que su deceso es, sin duda, por negligencia y urgencia, porque permitir el tránsito terrestre de 100 personas es poco rentable para proyectar, diseñar y construir un camino. 100 personas son, apenas, 100 votos. Y la improbable vía quedaría tan lejos, que ni la TV filmaría su inauguración.

2 comentarios:

Lety dijo...

Sigo leyéndote y pensando en que la injusticia y la marginación son las mismas, país a país. La tragedia que narras dolorosa y culpable. Esos son los crímenes sociales por los cuales deberemos responder un día.

Olie dijo...

Lamentablemente, Lety, nuestra América morena es un vasto ejemplo de desigualdades. Y a pesar que avanzamos con pretensiones y vanidad, exhibiendo sectores modernos, tecnología y cifras de desarrollo, escondemos la cara de la pobreza y del subdesarrollo. Y eso no nos deja salir del Tercer Mundo...
Olie